Blog del CCI

lunes, 10 de marzo de 2014

Por nosotros que no quede (o "Asturias Patria Querida"...)

Probablemente de todos sea conocido que 2/3 de los fundadores del Centro de Ciberseguridad Industrial provienen de una pequeña región del norte de España llamada Asturias, caracterizada por su altísima actividad industrial, astillera y minera en el último siglo y por sus continuas reconversiones industriales derivadas del “desposicionamiento” de la región en esos sectores respecto a otras regiones de Europa y del escenario internacional con menores costes directos (que siendo sinceros, en su momento habían favorecido hace décadas a la región… pero el tiempo pasa y los tiempos cambian… ;)).

Aún así, parte del equipo sigue teniendo su residencia familiar, probablemente "contra natura”, en la región y son indiscutibles los lazos sentimentales que nos unen a la misma (si no, no se justificaría que este post lo esté escribiendo desde un avión de Londres a  Buenos Aires, tras haber enlazado con Madrid desde Asturias, en lugar de viajar directamente desde Madrid si viviese en “la capital”).

En cualquier caso, es un hecho la falta de posicionamiento de esta región (Asturias) y otras similares a nivel nacional (e internacional) en el ámbito de la Ciberseguridad en general (si bien hace unos años en el ámbito de los Sistemas de la Gestión de la Seguridad de la Información sí que tuvo mucha actividad, y hasta ahí puedo leer…) y en la Ciberseguridad Industrial en particular.

Es conocido que las barreras de entrada al mundo de la Ciberseguridad Industrial son importantes, tanto desde el punto de vista de conocimiento, experiencia, como de posibilidades de formación, prácticas con entornos reales y, seamos sinceros, también desde el punto de vista económico: la formación más económica probablemente sea la que impartimos desde el Centro de Ciberseguridad Industrial en Español y  que habitualmente tiene un coste por alumno de unos 1.350€+IVA (más costes de desplazamiento de 3 días a Madrid en el mejor de los casos, habitualmente). Sin tener en cuenta por ejemplo los 3.695€ de la formación del Curso ICS410 ICS/SCADA Security Essentials de SANS Institute o de los 3.950€ de la formación de Joel Langill (SCADAhacker) a los que hay que añadir el desplazamiento  y estancia en las ciudades en los que se convoca (en el mejor de los casos alguna ciudad europea y habitualmente en Estados Unidos).

Es evidente que un profesional medio no puede acceder a este tipo de formación y mucho menos un estudiante o un parado (independientemente de la región en la que resida), y os aseguro que alguien de Asturias (en donde los salarios medios son un 30% más bajos que en Madrid, para aquellos que no lo sabéis), mucho menos.

Por ello, desde el Centro de Ciberseguridad Industrial, por una cuestión de “raíces” y hasta “cabezonería” hemos deseado poner el resto y apoyar a una región deprimida para intentar posicionar a su ecosistema en este nuevo ámbito de la Ciberseguridad Industrial, que tanto futuro tiene.

Hemos hablado con los principales actores en la región: la universidad (con la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón), los profesionales (con los colegios de Ingenieros Superiores y Técnicos Informáticos de Asturias, CITIPA y COIIPA), las organizaciones (con el Cluster TIC de Asturias) y con uno de los principales actores en este ámbito en la región y en la nación (la ingeniería TSK, la única organización por el momento que se está aproximación a la Ciberseguridad Industrial desde el ámbito industrial y no desde el ámbito de la Ciberseguridad), y hemos creado un modelo de colaboración buscando el beneficio de los asistentes y no de los organizadores que ha permitido ofrecer plazas a universitarios y parados y desempleados a un coste testimonial de 125€ (aquellos que fumen o beban, gastan mucho más que eso en un mes), pero también a personal docente de la universidad a un coste de 500€ (que para alguien con un sueldo e interés en formarse es abordable) y para el resto a un coste de 950€, aún así muy inferior al habitual de 1.350€+IVA.

¿Qué queremos conseguir con esto? Ayudar en lo que nuestra mano está a “nuestra región”. Como se suele decir: por nosotros  que no quede.

No me canso de decir en cualquier formación, master, clase, workshop, etc. que  cualquier que quiera tener una carrera profesional interesante, si le gusta este ámbito, es su oportunidad: hay una demanda importante de profesionales y sin duda, la habrá mucho más.

¿Tenemos  que sacrificar 3 fines de semana? Bien sacrificados están si con ello logramos que algún desempleado, estudiante o profesional, logre posicionarse en el mercado y, por qué no, encontrar un puesto de trabajo en esta nueva actividad.

Es una asignatura pendiente que teníamos y que de esta forma, logramos (espero) saldar. Dormiré mucho más tranquilo cada noche (soy así de raro, ya me conocéis :-P) sabiendo que al menos hemos aportado lo que esté en nuestra mano.

Es obvio que esperamos que el “ecosistema regional” reciba la iniciativa de buen grado y, sobre todo, la aproveche. En cualquier caso, habrá servido como “test-bed” del interés de una comunidad hacia la materia.

No quiero terminar este post tan personal sin agradecer la intención y apertura a la colaboración a todos los que lo hemos solicitado. Explícitamente: EPI Gijón, Cluster TiC de Asturias, CITIPA, COIIPA y TSK. Gracias amigos. Esperemos que esta sea la primera semilla que germine en frutos jugosos para la región.

PS: espero que no haya ninguna lectura “colateral” de este post. Si hubiésemos sido Vascos, Gallegos o Leoneses, hubiésemos tomado el primer paso en esas regiones, pero en cualquier caso, estamos siempre abiertos a intentar iniciativas en ese sentido en cualquier sitio: “¡por nosotros, que no quede!"

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