Blog del CCI

lunes, 16 de mayo de 2016

Comportamiento ciudadano, salto generacional e inconsistencia cultural

Leo, desde la que parece que va a ser una soleada mañana otoñal en Santiago de Chile, una noticia que me envía mi buen amigo y colega Manolo Palao. Se trata de una referencia sobre la puesta en marcha de la plataforma “Vive un Internet seguro”; iniciativa conjunta de la Organización [española] de Consumidores y Usuarios (OCU) y de la multinacional estadounidense Google, a la que también se han sumado varias agencias gubernamentales locales: la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE). Con los citados apoyos, la plataforma pretende constituirse en punto de referencia para una serie de actuaciones que tratarán de remover las conciencias de los ciudadanos sobre sus comportamientos en Internet.

Repleta de consejos orientados a agudizar la prudencia de los usuarios en varios frentes (cómo se conectan; qué uso hacen de sus dispositivos; cómo salvaguardan sus cuentas/contraseñas y otros datos personales; y, cómo y desde dónde realizan sus compras en línea y otras transacciones bancarias), la iniciativa se asienta sobre tres principios: el papel central que ocupa, hoy, Internet en la Sociedad; la [aparentemente] creciente preocupación por la intimidad; y la inacción  -a pesar de lo anterior-  que los propios usuarios parecen mostrar a la hora de tomar precauciones en sus paseos por la Red.

Diríase que todo el esfuerzo va a ir dirigido a formar ciudadanos menos estúpidos con respecto a la seguridad. Naturalmente, no falta un apartado específico dirigido a la infancia. En este sentido, he de confesar que algunos mantenemos la esperanza en las nuevas generaciones  -futura fuerza laboral de nuestras empresas-.  Otros, como nos recordaba el mismo Manolo el pasado martes durante el debate que mantuvimos sobre el futuro de la seguridad digital auspiciado por “Novática”, la revista corporativa de ATI, siguen opinando que “no es garantía suficiente que la gente  -los jóvenes-  tengan una gran destreza en el uso de la tecnología, para que esa misma destreza se traduzca en la debida prudencia que tal uso require”.

¡El debate, naturalmente, está servido! Mientras tanto, seguiremos asistiendo a una falta de consistencia en la cultura de seguridad de muchas empresas. Seguiremos sorprendiéndonos por el hecho de que, precisamente, los empleados más tecnológicamente habilidosos no son, necesariamente, los más prudentes en el uso de lo digital. Seguiremos siendo testigos de los ciberpeligros que amenazan, cada año, a nuestro sector. Y, como cualquier otro ciudadano, veremos cómo las tasas de suscripción, la publicidad ubicua y la vigilancia intrusiva ponen en riesgo el desarrollo de la Internet de las Cosas (y  -podemos pensar-,  por extensión, el de la Internet Industrial de esas mismas cosas).

Profundice en estos y otros temas en nuestro "Boletín". ¡Suscríbase aquí y disfrute cada semana con su lectura!

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada