Blog del CCI

lunes, 12 de febrero de 2018

El derecho a reparar (también lo digital)



Como muchas cosas que giran alrededor de la tecnología, el tema del que nos hacemos eco hoy surge de un movimiento en los EEUU que no es otro que el poder reparar maquinaria que lleve incorporado hardware y software para su funcionamiento, por el propietario o cualquier taller.

Esto que parece más o menos razonable y que así funciona, por ejemplo, en el sector del automóvil, en el tema de las tecnologías de la información no lo es tanto. Así, los que disponen de herramientas de diagnóstico y reparación son las propias empresas propietarias de dicha tecnología, o algunas a las que éstas les hayan concedido esa potestad.

Este "derecho a reparar" lo que supone1 para los fabricantes, es el deber de vender repuestos y herramientas de diagnóstico a cualquier taller o particular que así lo demande.


¿Y dónde empezó esto?

De pocos territorios estadounidenses puede decirse que se encuentran más en el corazón del país  -en lo más profundo de la América profunda-  que del Estado de Nebraska. Una rápida mirada al mapa de los EEUU continentales (con permiso de Alaska) le despejará cualquier duda al respecto.

Mientras en otras latitudes -por ejemplo, las europeas- lo que se debate, o se ha debatido en fechas recientes, son derechos, nacidos al albur de “lo digital”, como el “derecho al olvido”, en la Nebraska rural el debate, propiciado también como efecto de “lo digital”, gira en torno al “derecho a reparar”, … a reparar tractores.

La digitalización arrasa. Pocas actividades, si acaso alguna, se escapan a su influencia y las relacionadas con la producción agrícola y ganadera no son una excepción. Los tractores modernos son, en realidad, ordenadores sobre grandes ruedas. Los fabricantes los han “rellenado” de software empotrado lo que, entre otras cosas, les ha permitido poner en marcha un lucrativo modelo de negocio en torno al mantenimiento y las reparaciones.

Sin embargo, esa “novedad” choca frontalmente con los intereses de los granjeros, quienes ni están dispuestos a pasar por el aro de los fabricantes desde el punto de vista económico (los costes del software y otros complementos son desorbitados, así como las tarifas de los talleres autorizados), ni desde el de la agilidad que requiere solventar una avería cuando el tractor se para en medio del campo a 80 kilómetros del taller más cercano.

Mientras los granjeros de Nebraska esperan a la aprobación, o no, de la ley estatal “LB 67 sobre del derecho a reparar”, los 'hackers' polacos y ucranianos están sirviéndoles los recambios -básicamente, software pirateado y saboteado/manipulado- que sus tractores necesitan.

Pero no sólo los granjeros de Nebraska están interesados en la ley, a ellos se han unido los estados de Minnesota, Nueva York, Massachusetts, Kansas y Wyoming.

Y, por supuesto, no sólo afecta a tractores y granjeros, sino a cualquier dispositivo que incluya para su funcionamiento software o hardware, que ya es casi todo.

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1https://motherboard.vice.com/en_us/article/mg7nbv/five-states-are-considering-bills-to-legalize-the-right-to-repair-electronics   

Miguel García-Menéndez
Vice-Chairman
CCI, Industrial Cybersecurity Center 

Maria Jose de la Calle
Colaboradora CCI
CCI, Industrial Cybersecurity Center


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